bordados

Bordados de Zuleta: arte tradicional en un mundo moderno

En la comunidad Andina de Zuleta, el bordado a mano ha sido una forma importante de expresión artística y ornamental  por siglos.  Las culturas andinas pre colombinas presumen una larga tradición en la elaboración de tejidos, con habilidades aún más sobresalientes que aquellos de Europa de la misma época.

Originalmente los recursos utilizados eran: algodón, lana de llama y lana de alpaca. Estos se utilizaban para crear complicados brocados y tapices. Con el arribo de los españoles en los años 1500 nuevos materiales fueron presentados, tales como la seda y el hilo de bordar, los cuales fueron incorporados por las mujeres zuleteñas en sus tejidos. Siglos después, en la actualidad, las bordadoras de Zuleta son reconocidas por su habilidad, sus diseños únicos y sus llamativos colores.

Los bordados de Zuleta originalmente fueron utilizados para decorar la ropa de las mujeres de la comuna. Su estilo único forma parte de la identificación de su cultura y ha persistido hasta hoy en día cuando mucho del arte folclórico se esta perdiendo. Sin duda esto ha sido debido al ex Presidente Galo Plaza Lasso y su esposa Doña Rosario, dueños de la Hacienda Zuleta desde 1940. Doña Rosario se inspiró durante uno de sus viajes a Italia y España viendo a mujeres bordando en los portales de pequeños pueblos, de vuelta a la Hacienda Zuleta se propuso crear un taller para aprovechar las habilidades en bordados de las mujeres zuleteñas, produciendo artículos para vender, así proporcionaría un ingreso adicional para los hogares de la comuna. Esto marcó el comienzo del Taller de Bordado en Zuleta  y la revitalización del bordado a mano zuleteño.

Los niños en la escuela Galo Plaza Lasso empezaron a recibir clases de bordado, simultáneamente un grupo de mujeres empezó a trabajar en conjunto en el almacén de la hacienda. Los resultados fueron extremadamente exitosos. Las mujeres crearon exquisitos manteles bordados, blusas, tapetes y toallas. Los ingresos para las familias fueron incrementando significativamente.  Los zuleteños reafirmaron la verdadera esencia del orgullo de la comunidad y comprendieron la importancia de conservar su artesanía única.
En los años 1960 el Sr. Plaza obtuvo asistencia técnica del “Cuerpo de Paz” para organizar el taller. Hoy en día hay un grupo grande de mujeres que se gana la vida con la producción de  bordados en Zuleta, incluso algunas tienen sus propios almacenes.

Con el pasar de los años el distinguido estilo zuleteño no ha cambiado. Los colores y diseños se han manifestado en nuevas formas proporcionando un contexto moderno para un arte antiguo. Los almacenes continúan siendo la principal fuente de ingresos de la gente de la zona, así como también los encargados de preservar su tradición cultural de bordados y su vestimenta.

Los talleres y los almacenes han sido manejados bajo el auspicio de la Fundación de Galo Plaza Lasso como un proyecto social beneficiando a más de 100 familias en la región de Zuleta hasta el 2005.  Hoy en día la fundación solamente proporciona un espacio para la comercialización.  Todos los productos aun son hechos completamente a mano con el afán de conservar la herencia cultural.

Comments are closed.